
Cada sesión de terapia respiratoria kinesiológica es personalizada y comienza con una entrevista clínica detallada para comprender el motivo de consulta. Se adopta un enfoque integral que considera los hábitos del paciente, su patrón respiratorio, la mecánica ventilatoria y pruebas funcionales específicas, para luego aplicar la intervención más adecuada según sus necesidades.