
La Terapia Bowen es un sistema dinámico para tratar lesiones musculares y del tejido conectivo. Este tipo de tratamiento, a veces denominado homeopatía para terapia corporal, utiliza un tacto (movimiento) muy suave en el cuerpo del paciente para estimular sus mecanismos de autocuración. La técnica Bowen puede ayudar a aliviar una amplia variedad de lesiones y otros problemas de salud, tanto agudos como crónicos. Esta técnica se aplica de forma holística, influyendo en el mecanismo de autocuración del cuerpo. Los movimientos del terapeuta envían señales al sistema nervioso en puntos específicos (músculos, ligamentos, tendones o nervios) y hacen que el cuerpo responda en su tiempo y dentro de su nivel de vitalidad. La Técnica Bowen es adecuada para personas de todas las edades y con cualquier condición de salud, aunque en algunas situaciones excepcionales y específicas, ciertos tratamientos están contraindicados. El tratamiento consiste en aproximadamente una hora de movimientos suaves realizados por el terapeuta con la ayuda de los dedos. El cuerpo se relaja y, al alcanzar ciertos puntos, se le indica que es hora de usar sus propios recursos. Los movimientos no son repentinos, enérgicos ni invasivos, sino que se asemejan a un masaje relajante. Al llegar a los músculos y las articulaciones, el sistema nervioso recibe señales que asocia con remedios registrados en la memoria celular. Así, reconoce qué hacer en caso de inflamación, toxicidad o lesión.