
La evaluación capilar y prueba de mechón son pasos fundamentales antes de realizar una decoloración. Permiten analizar la salud del cabello, su resistencia y cómo reacciona a los productos químicos, evitando daños severos o resultados inesperados. Esta prueba ayuda a determinar si el cabello soporta el proceso y qué técnica o producto es más adecuado para lograr el color deseado sin comprometer la fibra capilar.