
Tratamiento específico para la zona periocular que ayuda a mejorar ojeras, líneas finas y signos de fatiga. Diseñado para revitalizar la mirada, mejorar la calidad de la piel en el contorno de ojos y devolver luminosidad a una de las zonas más delicadas del rostro. Se sugiere un plan de 3 a 6 sesiones, con intervalos de 2 a 4 semanas entre cada una, seguido de sesiones de mantenimiento cada 3 a 4 meses para prolongar los resultados.