
La presoterapia con infrarrojos es una técnica estética que combina la presoterapia, un masaje con presión de aire, con la aplicación de rayos infrarrojos. La presoterapia ayuda a activar el sistema linfático y la circulación sanguínea, mientras que los infrarrojos aportan calor para relajar los músculos y mejorar la circulación, pudiendo potenciar los efectos del tratamiento. Presoterapia: Es una técnica no invasiva que utiliza cámaras de aire inflables para ejercer presión en diferentes zonas del cuerpo, como piernas, pies, abdomen y brazos. Esta presión estimula el sistema linfático y la circulación venosa, ayudando a eliminar líquidos y toxinas. Infrarrojos: Son ondas de energía electromagnética que producen calor al entrar en contacto con la piel. La radiación infrarroja puede mejorar la circulación sanguínea, relajar los músculos y aumentar la temperatura superficial de la zona tratada. Combinación: Al combinar la presoterapia con infrarrojos, se busca maximizar los efectos de ambos tratamientos. La presoterapia ayuda a drenar y eliminar líquidos y toxinas, mientras que los infrarrojos mejoran la circulación y la relajación muscular. Beneficios: Mejora la circulación sanguínea y linfática. Reduce la retención de líquidos y toxinas. Ayuda a relajar los músculos y aliviar tensiones. Puede mejorar la firmeza y tonificación de la piel. Puede ayudar a reducir la apariencia de celulitis y la piel de naranja.