
Entrega información muy valiosa sobre el funcionamiento de sus oídos. Para realizar el examen, se le colocarán unos fonos y tendrá que avisar cada vez que escuche los sonidos. De esa forma, se determinará si tiene audición normal, o disminución auditiva, en qué grado y qué tratamiento se deberá seguir. Este examen se puede realizar a partir de los 4 años de edad.